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La isla Vega muestra su hielo descubierto en una nueva imagen publicada por la NASA

La NASA publicó el 30 de octubre una imagen de la isla Vega, al este de la península Antártica, cuya combinación de hielo y roca recuerda a un cráneo de perfil.

Lauren Dauphin / NASA Earth Observatory; datos Landsat: USGS

Información basada en las fuentes enlazadas al final del artículo. Consulta sus fechas y contexto; las novedades posteriores pueden cambiar estos datos.

Una imagen con dos lecturas

La NASA publicó el 30 de octubre una imagen de la isla Vega, al este de la península Antártica, cuya combinación de hielo y roca recuerda a un cráneo de perfil. La escena procede de Landsat 9 y fue adquirida el 10 de octubre de 2026. La forma resulta llamativa, pero el interés científico está en la superficie del hielo: amplias zonas aparecen sin la cubierta de nieve que cabría esperar tras el invierno austral. La publicación distingue esa captura reciente de otra comparación tomada en marzo de 2025.

En la interpretación visual de Earth Observatory, un saliente rocoso que sobresale del hielo parece una cuenca ocular y una morrena lateral dibuja una boca. El glaciar Bahía del Diablo forma parte del contorno que sugiere una mandíbula. Estas semejanzas describen el paisaje visto desde arriba, sin implicar que exista una estructura anatómica. La fotografía de portada corresponde exclusivamente a octubre de 2026; la escena de 2025 sirve como referencia en la fuente original y no se presenta aquí como imagen actual.

La nieve ausente no demuestra deshielo invernal

El glaciólogo Mauri Pelto analizó las mismas observaciones en una entrada publicada el 24 de octubre y actualizada el 25. Su explicación señala que el hielo descubierto no debe interpretarse automáticamente como prueba de fusión durante el invierno. Lo relaciona con una acumulación limitada de nieve nueva, reducida además por sublimación y por el arrastre del viento. Es una distinción esencial: observar una superficie desnuda permite formular preguntas sobre su historia, pero no identifica por sí solo todos los procesos que la produjeron.

Pelto describe también áreas de hielo expuesto en otras islas y glaciares del entorno de la península. Su análisis advierte de que, si persisten al comenzar la temporada de fusión, esas superficies pueden absorber más radiación solar y favorecer el derretimiento. Una nevada primaveral podría modificar temporalmente esa situación. La afirmación es condicional y se refiere al comportamiento esperado de la superficie, no a una cuantificación de pérdidas futuras que pueda darse ya por medida para toda la isla.

El registro del glaciar Bahía del Diablo

El Servicio Mundial de Vigilancia de Glaciares aporta una escala temporal distinta. Su ficha del glaciar Bahía del Diablo recoge una superficie de 14,3 kilómetros cuadrados para 2008 y de 12,8 para 2025. También consigna una longitud de 7,5 kilómetros en 2025 y un intervalo de altitudes entre 50 y 630 metros. Esos datos no son una medición de la fotografía de octubre: pertenecen al registro de observaciones compilado por el organismo, con sus propios años de referencia.

La ficha informa asimismo de un cambio medio de longitud de menos 50 metros por año entre 2020 y 2022, y de un balance de masa medio de menos 0,26 metros anuales de equivalente en agua para 2000–2025. Las magnitudes describen aspectos diferentes del glaciar y no deben intercambiarse: el retroceso longitudinal indica movimiento del frente, mientras que el balance de masa resume ganancias y pérdidas expresadas en una unidad comparable al agua. Tampoco esos promedios representan automáticamente lo ocurrido en un único año.

Cómo encajan las observaciones

La escena reciente, la interpretación del especialista y el inventario permiten mirar el mismo lugar con preguntas complementarias. La imagen documenta el aspecto de la superficie en una fecha concreta; el análisis propone mecanismos para explicar la nieve ausente; el registro sitúa al glaciar en una trayectoria de varios años. Mantener separadas esas escalas evita convertir una forma curiosa o una fotografía aislada en una conclusión climática que requiera series de observación más extensas.

Fuentes

Imagen: Lauren Dauphin / NASA Earth Observatory, datos Landsat del USGS. Captura: 10 de octubre de 2026. Procedencia · Uso informativo autorizado por NASA.

Fuentes y contexto

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